Caminé por la lluvia queriendo atrapar el momento en horas, cada gota que caía en mi rostro era una lágrima del recuerdo de nuestros días, la piel se me puso fría y no me importaba, solo la lluvia por mi frente y aquel recuerdo tan amado. El puente estaba callado a esas horas, sólo unos pocos náufragos de la noche que como nosotras, volvían de la farándula de viernes, más a ninguno se le habría ocurrido amar la lluvia, me sentí ser único, todos corrían y yo buscando la manera de hacer mis pasos más lentos sin perder de vista al piño por no quedar a tras. También pensaba en ti, te fuiste con él a pesar de lo dicho hace tan solo unas horas antes y eras feliz en ese momento y fui feliz yo por ti. Más ibas como yo, corriendo por alcanzar la lluvia en tu rostro, tal ves porque nuestras almas ya son más cercanas que nosotras mismas y quisieron burlar la distancia puesta por los cuerpos y unirse bajo la lluvia a reír un poco de la vida. Tal ves ellas cayeron como las gotas de la lluvia hasta alcanzar nuevamente sus cuerpos respectivos y automáticamente provocaron que nosotras nos uniéramos aún más.
1 abr 2008
Parrafos
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